La movilidad en Sevilla
editorial Diario de Sevilla 30 Octubre EN el congreso internacional sobre movilidad organizado recientemente por el Ayuntamiento de Madrid se difundieron los últimos datos del Observatorio de Movilidad Metropolitana sobre el transporte en 13 grandes ciudades españolas y quedó de manifiesto que Sevilla, con una proporción del 65 por ciento, es una de las capitales donde más se utiliza el vehículo privado para acudir al lugar del trabajo. Cuando se toma en consideración el área metropolitana hispalense, el uso del coche se incrementa y alcanza el 74 por ciento de los viajes por motivos laborales. La Gran Sevilla (la capital más, inicialmente, 22 municipios de su entorno; ahora son ya más de 40 los que en los últimos años están en su área de influencia) no es ajena al fenómeno observado en la mayoría de las ciudades europeas: el crecimiento del área urbana. La población disminuye en los cascos antiguos y, al desarrollarse nuevos asentamientos en la periferia, se incrementa la necesidad de los desplazamientos. Una de las diferencias entre que este mayor grado de movilidad se satisfaga mediante transporte público o privado radica en el coste económico, máxime tras el encarecimiento del petróleo: cuando predominan (al menos algo más de la mitad) los sistemas públicos y los desplazamientos a pie y en bicicleta se produce un ahorro de 2.000 euros por habitante, sin contar los beneficios derivados de la menor emisión de gases contaminantes, reducción del ruido y liberación de espacio para los ciudadanos. Lamentablemente, la situación en Sevilla no ha dejado de empeorar, ya que sólo el 15,5 por ciento de los desplazamientos se realizan en transporte público, en parte por el apego al coche privado y en parte por la falta de alternativas a éste. La tendencia en Europa es apostar por los modos ferroviarios; en 10 de las 21 ciudades del Observatorio se va a reintroducir el tranvía, y en dos, el Metro. Sevilla, con la ampliación del Anillo de Cercanías, el suburbano y el Metrocentro va, aunque con lamentable retraso, en esta línea: el futuro pasa por las vías en vez de por el asfalto.


